jueves, 19 de marzo de 2015

Mitos, energías y espíritus de los bosques

 
El día internacional de los bosques, es el 21 de marzo, vamos a rendir nuestro propio homenaje recordando el sentido mitológico, el papel que el árbol y el bosque ha jugado en la formación del inconsciente de la humanidad, de la mente colectiva.

Hemos hablado de  la Diosa, la madre Tierra, la protectora del clan, deidad primordial; al mismo tiemo se crean otros protectores menores que se describen en las religiones hinduista y budista como seres superiores, deidades femeninas con propiedades de protección de la Tierra, están encargados de todos los fenómenos de la naturaleza,  se muestran de diferentes formas, tamaños y jerarquías, pero lo común es simbolizarlos como esferas de luz, casi siempre doradas o blancas, muy hermosas y , son llamados   Devas ó Espíritus de la tierra.

Paracelso, en la Edad media, asocia a   los cuatro elementos fundamentales,  tierra, agua, aire y fuego,  unos espíritus con vida que serían los portadores de  las energías que definen las cualidades y propiedades de cada uno de los elementos,  les llama  Espíritus Elementales

Los Espíritus Elementales, son aquellos entes  encargados de la formación y cuidado de la naturaleza, como también de la vida en la Tierra. Participan en  la formación de cualquier realidad tridimensional aportando la energía  necesaria.

Según la mitología , los Espíritus Elementales son seres extraños, multiformes, de diversos colores y tamaños. Ellos son los verdaderos tejedores de la realidad, los constructores de la materia. Son las potencias de la Naturaleza, cada uno de estos espíritus tiene como función guardar y proteger todo lo que esté dentro de su área de influencia.

Paracelso  realiza una  clasificación de estos espíritus correspondientes a los cuatro elementos:
Agua :  Ondinas, Sirenas, Náyades, Nereydas, Duendes del Agua.
Tierra:: Duendes, Gnomos, Trolls.
Fuego: Hadas , Salamandras, Gárgolas, Dragones.
Aire :  Silfos y Sílfides, Gigantes, Gerontes.
Las Pléyades, por el pintor simbolista Elihu Vedder (1885). Las Pléyades eran ninfas del cortejo de Artemisa,

Las Ninfas, tienen su morada en las aguas de manantial, del mar, de los bosques y de los montes; y Las Ondinas viven en los lagos y en los ríos, bajo cuyas aguas danzan. Paracelso explicaba que, cuando una ondina engendra un hijo malformado, éste tenía el aspecto de una Sirena.

 Los Silfos y Sílfides son los que causan los vientos y modelan las nubes, crean las brumas y las neblinas, les gusta crear tormentas y lluvias que limpien el lugar, ejercen en las migraciones y tienen un papel preponderante en el crecimiento de las plantas y las flores.


Los Gnomos, son  espíritus de la tierra,  conocen la ubicación de tesoros y minas, viven en las montañas y están capacitados para atravesar las rocas, además, son los que provocan los terremotos. Se los conoce también como Pigmeos y los  Elfos que habitan las montañas, los lugares cercanos a los lagos y los bosques. Son amantes de la música y la danza.


Las Hadas, se les representa como seres diminutos y esquivos, se encuentran ocultos en las flores, otros en árboles, pero casi siempre están volando por el aire o en grutas, fuentes y bosques, lugares donde habitan, se vinculan con las flores, el rocío o el hielo.  Se las puede escuchar como coros de risas o sentir como alegría con olor a flores frescas.


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